29 septiembre 2011

A mi padre

Nunca creí que el tiempo de perderlo llegara tan pronto, que puedo decir que mi corazón esta triste y siento un vació inmenso; aun cuando sabia que estaba enfermo, jamas lo vi caer, siempre fuerte, erguido, con una fortaleza inquebrantable. Cuando ese día te fuiste al hospital, pensé que llegarías como las otras veces y pensaba que Dios te anudaría a sanar. Noches anteriores le pedí a Jesús que te sanara, le pedí que estuvieras bien y no te sintieras mal, yo entendí que la voluntad de Dios es santa y no se debe de juzgar sus designios. Dios mio, tu eres quien con tu infinito amor y misericordia sabes lo que nos toca, si ese fue el caso de mi padre, te pido lo recibas en tu seno misericordioso, no lo abandones en el camino para llegar hacia ti, que tu infinito amor lo lleve a ya no sentir dolor y a sentir tu amor infinito. Eso emprendí que es la muerte estar con Dios, y creo que eso es infinitamente superior a lo que uno como ser humano vive en la tierra y para lo que hemos sido creados. Lo entiendo bastante bien, pero aun así siento que debía continuar con nosotros, pero aun sigue, porque lo recordamos como era su carácter, cuando estaba enojado o cuando estaba contento.
Me da gusto saber que hay mucha gente que lo admiro y respeto por ser el, quien es, creo que llegue, también a comprender, que todos somos diferentes y que así es como las personas nos deben de querer, pero también que es importante, ser amables con los demás.
También hemos aprendido que las personas son atentas con nosotros y que nos han ayudado mucho en estos momentos, sentimos un profundo agradecimiento (mi mama y mis hermanos, creemos eso) es muy bonito recibir en apoyo de las personas en estos momentos y recordaba como nosotros no somos así, sin embargo ese apoyo es muy importante y te conforta el alma.
Dios es grande y misericordioso, creo en el enteramente en la santísima trinidad, en la santísima virgen María y los santos y en los ángeles, que Dios nos manda para que nos cuiden y nos guarden de todo mal.

Santísima Virgen e Inmaculada María, Madre amorosa
cuidanos de los peligros y atiendenos como madre amorosa
Protege a las personas que amo, intercede en mis peticiones
por tu Santísimo Hijo Jesús Sacramentado, por su infinito
amor y misericordia a todos nosotros, cuidanos y guardanos

Te pido Virgen Gloriosa y Bendita, lleves a mi papa
a la presencia de tu santísimo hijo Jesús
Perdonale sus pecados y llevalo por el camino de luz
Nuestras oraciones para su perdón son sinceras
Cuidalo y guardalo Te lo pedimos señor.
Amen,

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